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viernes, 30 de octubre de 2009

El vampiro en el arte

El vampiro en la literatura

Literatura académica o erudita.
Los escritos que intentan compilar y analizar racionalmente el tema con argumentos filosóficos, teológicos y científicos, aparecen en Europa en los siglos XVII y XVIII cuando varias oleadas vampíricas (probablemente incidentes de epidemias e histeria colectiva) barrieron numerosos países de Europa Oriental. Esto produjo un interés generalizado en el tema, que llegaría a ser comentado por escritores de la talla de Voltaire, Descartes y Rousseau o el padre Benito Jerónimo Feijoo.
Quizás el primer tratado o libro de ensayos publicado en Europa sobre vampiros fue el titulado "Conceptos racionales y cristianos sobre vampiros o chupasangres" escrito en 1733 por Johann Christoph Harenberg filósofo, teólogo e historiador alemán. Pero uno de los autores más reconocidos sobre el tema fue el monje benedictino francés Dom Augustin Calmet (1672-1757), abad de Senones, destacado exégeta e ideólogo de la Inquisición que escribió, entre otras muchas obras, un libro titulado El Mundo de los Fantasmas que incluye el ensayo titulado Negociación y explicación de la materia y características de los Espíritus y los Vampiros, y así de los retornados de la muerte en Hungría, Moravia, etc. Con esta obra, Calmet realizó la primera diferenciación clara entre los vampiros, por una parte, y los demás espíritus y demonios, por otra, y plantea si el vampiro está realmente muerto, o mediante qué mecanismo es capaz de escapar de la tumba, y qué clase de energía mueve su cuerpo, llegando a conclusión de que, a pesar de su naturaleza maligna, los vampiros son seres creados por Dios. Igualmente el abad señala que el mero hecho de ser pagano no era causa suficiente para convertirse en vampiro, pues de lo contrario los romanos y griegos, que adoraban a dioses paganos, se habrían transformado todos en vampiros.
En 1820 el editor Chez Masson publicó en Paris "Histoire des vampires et des spectres malfaisans: avec un examen du vampirisme" de autor anónimo pero que algunos atribuyen al famoso escritor ocultista francés Collin de Plancy y en el cual se propone una visión racionalista del mito.
En Inglaterra el tema del vampirismo fue tratado en “The Vampire. His Kith and Kin” (1928) y en El Vampiro en Europa (1929) por Montague Summers, quien realiza estudio sobre el tema y describe un recorrido de la presencia vampírica a lo largo de la historia, desde la Antigua Grecia hasta la época moderna, a través de los diversos países de Europa.
Literatura de ficción
La primera referencia literaria del vampiro quizás se encuentra en la obra de Lucio Apuleyo, un escritor y filósofo romano, que vivió entre los años 125 y 180. Su novela El asno de oro cuenta la historia de dos hermanas malignas, Meroe y Panthia, que bebieron la sangre de un tal Sócrates (ninguna relación con el gran filósofo griego). Las hermanas cerraron las heridas de Sócrates con una esponjilla para que éste no se diera cuenta de la pérdida de sangre, pero cuando al día siguiente se inclinó para beber agua de un río, la esponjilla se cayó al agua, y tras ella la última gota de vida.
Los relatos literarios sobre vampiros proliferan prácticamente a partir del siglo XIX en medio de la corriente literaria del momento, es decir el romanticismo. En 1816, el poeta inglés Lord Byron pasaba unos días en las orillas del Lago Leman (Suiza) junto a un amigo, el médico John William Polidori. Mientras se hallaban en medio de una fiesta con el reconocido poeta Percy Shelley y su última mujer, Mary, se desató una tormenta alpina, y se vieron obligados a permanecer en el interior de la casa, contando historias de miedo. En un determinado momento varios de los presentes se retaron a escribir la mejor historia de terror y misterio de todos los tiempos. Mary Shelley empezó en ese momento a escribir su famosa novela Frankenstein, un mito mefistofélico de nuestro tiempo; Byron escribe el poema épico The Giaour, en el cual ya está presente la combinación del horror y de la lujuria que el vampiro siente y el concepto de los no-muertos que pueden pasar su maldición a los vivos, pero no llegó a completar la obra. Su amigo Polidori lo incluye en su obra titulada El Vampiro, un Cuento, novela publicada en 1819 y cuyo protagonista el «señor Ruthven», está inspirado en el propio Byron. Una secuela no autorizada de esta novela es llamada Lord Ruthwen ou les Vampires (1820) del autor francés Cyprien Bérard, pseudónimo de Charles Nodier, que la adaptó en el primer melodrama de vampiros teatral.
Entre 1845 y 1847 aparece en Londres Varney the Vampire or The Feast of Blood, folletín victoriano de horror gótico, cuyo autor no está plenamente identificado pero se atribuye sea James Malcolm Rymer o Thomas Preskett, ambos muy prolíficos y conocidos en ese campo de los llamados "Penny Dreadful" (folletín escabroso).


La novela gótica más famosa sobre vampiros sin duda es Drácula, del escritor irlandés Bram Stoker, publicada en 1897, cuyo protagonista personifica la fascinación de lo prohibido y es una figura simbólica clásica de la sexualidad reprimida, caracteristica de la sociedad victoriana en la que el autor vivió.

La más importante revisión literaria del mito del vampiro después de Drácula, se produjo a finales del siglo XX, cuando la escritora norteamericana Anne Rice publicó las Crónicas Vampíricas, una trilogía compuesta por las novelas Entrevista con el Vampiro, Lestat el Vampiro y la Reina de los Condenados, que después, dado su enorme éxito comercial y cinematográfico, ha continuado con secuelas como Memnoch el Demonio y Armand el Vampiro. Los vampiros concebidos por Rice son seres de ficción adaptados al gusto de las sociedades contemporáneas, totalmente carentes de la maligna crueldad sin remordimientos de sus antecesores literarios y de los personajes reales que los inspiraron; mostrándose como unos entes elitistas, posmodernos y confusos, sólo un poco pervertidos, con sentimientos de culpabilidad y humanizados, aptos para todos los públicos, sumergidos en el pensamiento filosófico de la Nueva Era sin representar la maldad y bestialidad en estado puro que, en todas las culturas y civilizaciones, caracterizan la figura del vampiro mítico tradicional.
Un escritor británico, Brian Lumley, desarrolló otra aportación al género literario de vampiros. En su serie del Necroscopio (las Crónicas Necrománticas) narra los enfrentamientos de su protagonista contra diversos seres de naturaleza vampírica; pero se desmarca completamente de las convenciones y tradiciones del mito, y los presenta como parásitos, que se sirven de los humanos y animales para sobrevivir, mejorando biológicamente a su hospedador otorgándole poderes sobrehumanos, mientras va sustituyendose su personalidad.
En 2005 aparece otra saga sobre Vampiros modernos escrita por Stephenie Meyer, caracterizada por una gran carga romántica y protagonizada por Edward Cullen, un vampiro que se quedo en la edad de 17 años y Bella Swan, una adolescente normal. (Ver artículos principales de Crepúsculo (novela) y sus secuelas Luna Nueva (novela), Eclipse (novela), Amanecer (novela)) y Sol de medianoche (novela).

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Historia de los vampiros

Los vampiros en la Antigüedad
Inicialmente la mayoría de menciones de seres con características vampíricas en la Antigüedad son parte del folclore y de los mitos en casi todas las civilizaciones, desde Egipto y Sumeria hasta las culturas indoamericanas.
En Mesopotamia se invocaba a los dioses protectores para que acabaran con los Utuhu y a los Maskin, seres muy similares a los vampiros que eran los culpables de las enfermedades y las pestes, por parte del pueblo. Estos seres junto con las huestes de Alal y Telal, pueden considerarse como antecesores de los vampiros.
En el Antiguo Egipto encontramos deidades vampíricas como Srun, caracterizada por tener aspecto de lobo y largos colmillos. Solían alimentarse de los cuerpos de sus víctimas humanas. Los fenicios tenían la creencia de que la mortandad de niños era debida a los ataques de Lilitu, espectro errante que se alimentaba de la sangre de los infantes. Se hicieron exorcismos para devolver a los chupasangres (también llamados chtonios, "amigos de la sangre") a sus tumbas.
En el folclore árabe y africano se menciona la existencia de unos demonios necrófagos y vampiros, que cambian de forma a su antojo, llamados guls, en árabe, "Al-ghul" (demonio, que se convertían en tales por haber tenido una muerte violenta). En uno de los relatos de Las mil y una noches llamado Honor de un Vampiro el protagonista es un Ghul.
En el judaísmo uno de sus arquetipos míticos es Lilith, la primera mujer de Adán, de quien se decía que se alimentaba de la sangre de los niños no circundados y es inspiradora de muchos personajes de vampiresas seductoras en la ficción por su acentuado carácter sexual.
En la India los vetala (demonios vampiros) ocupan un lugar importante en las narraciones y, como parte de la corte de Siva, rondan los lugares de cremación. Igualmente en las mitologías budista hinduista y mitología jainista, un preta es un espíritu atormentado, el alma de un fallecido condenado a sufrir una eterna hambre de de sustancias repugnantes o de sangre lo cual lo torna peligroso para los vivos.
En América, el pueblo amerindio Mapuche tiene entre sus creencias la existencia de un ser vampírico conocido como el Pihuychen que atacaría principalmente a animales, pero también a humanos. Igualmente creían en la existencia de una criatura vampírica acuática conocida como Trelke-wekufe (El cuero). Posteriormente ambos seres formarían también parte de la tradición chilena. También los Aztecas creían en un ser vampírico conocido como Civatateo que atacaba a los niños que después morían de una extraña enfermedad. También se dice que atacaba en las noches y especialmente en los cruces de caminos. También en la cultura Maya se creía que el guardian de Xibalba era un murciélago con rasgos humanos llamado Camazotz que decía arrancaba las cabezas de los extraños.
En Europa, concretamente en la mitología griega, está la leyenda de Lamia, hija del rey oriental Belus y cuyos hijos fueron asesinados por la diosa Hera al conocerse que Lamia tuvo un romance con Zeus. Para vengarse, Lamia comenzó a perseguir a todos los niños que se encontraba para extraerles la sangre para alimentarse. Esta leyenda originó la superstición que persistió en las zonas rurales de la Grecia moderna, según la cual Lamia atacaba a todos los viajeros extraviados, seducidos por la belleza de la "chupasangre". También en la mitología griega se encuentra el caso de Empusa, hija de la diosa Hécate, un ser con pies de bronce y monstruoso que podía transformarse en una bella mujer y conquistaba a los hombres para aprovecharse de su sangre. Además en la Hélade existían en sus leyendas las striges, deidades con rostro de mujer y cuerpo de pájaro que absorbían la sangre de los humanos mientras estos dormían. También existía un ser llamado Vrycolaka, que atacaba a su familia después de muerto.
Los romanos tenían a los larvae, no-muertos que no habían pagado sus crímenes en vida, y se vengaban de su estado esquelético y fantasmal absorbiendo la vida de los vivos.
Entre los francos la creencia en vampiros era tan acendrada, pero sobre todo con el canibalismo al parecer eran una practica común que en la Ley Salica, promulgada en el siglo V. hay previstas multas a quienes practiquen el vampirismo: "...La mujer vampiro que devore a un hombre, comprobándose su culpabilidad, deberá pagar una multa de 8000 deniers, o sea , 200 sous"
En España, hacen parte del mito criaturas como las guaxas en Asturias, las guajonas en Cantabria y las meigas chuchonas en Galicia, todas ellas con un solo colmillo para succionar la sangre de sus víctimas, sobre todo niños.

El vampiro en la Edad Media
En la edad media los vampiros empiezan a ser`parte de mitos y leyendas relacionados con personajes reales o con identidades mas caracterizadas asi sean míticas.
En la Saga Eyrbyggja que data del siglo XIII, sobre la colonización de Islandia, se cuenta como un jefe normando, Thorolf, regresa de su tumba para aterrorizar a la población hasta que su cadáver es incinerado.
La palabra upier (también como en polaco significa vampiro) llegó a utilizarse por primera vez en Rusia en el año 1047 para referirse a un príncipe ruso.
En 1190 Walter Map escribe De Nagis Curialium, en donde escribe hechos ocurridos por ataques vampíricos en Inglaterra. También recoge casos ingleses William de Newburgh en sus Chronicles, en 1196.
En España, en la región catalana del Alto Ampurdán (Gerona), se originó en el siglo XII una leyenda un poco olvidada pero que quizá sea la más importante sobre vampiros en la península Ibérica, y es la del Conde Estruch, Estruc o Estruga, un anciano caballero feudal, defensor de la cristiandad que vivió en el Castillo de Llers, destruido durante la guerra civil española, y quien se dice que murió asesinado y, como consecuencia de una maldición por su represión de las costumbres paganas que persistían en la zona, se convirtió en vampiro, aterrorizando mucho tiempo a los habitantes de la comarca, seduciendo también a jóvenes mujeres que quedaban embarazadas para dar a luz engendros monstruosos que morían al nacer.
Igualmente en una población catalana de la provincia de Tarragona, llamada Pratdip, nombre que en catalán significa “Prado del vampiro”, existe la leyenda de los “Dips”, unos perros vampíricos que asolaron la comarca y cuya figura aparece en el escudo de la población, así como en retablos de una ermita cercana dedicados a la patrona local, Santa Marina. En esa población existen también las ruinas de un castillo que la tradición oral local atribuye fue la morada de Onofre de Dip, otro señor feudal convertido en vampiro. En Escocia existe una leyenda que se remonta al Reinado de Jacobo I en el siglo XV, sobre Swaney Beane quien conformó una salvaje e incestuosa familia de caníbales y vampiros que asoló la comarca de East Lothiam durante 25 años, hasta que fueron descubiertos en la cueva en que vivían y ajusticiados en Leith.
El vampiro en la edad contemporánea
El vampiro, que ya desde el siglo XIX es un icono universal en la literatura de ficción, sigue presente en crónicas periodísticas y en leyendas urbanas. El caso de vampirismo ajustado a los cánones del mito, más famoso en tiempos recientes es posiblemente el incidente sucedido en 1892 con Mercy Brown fallecida a los 19 años a causa de tuberculosis en Exeter, Rhode Island, USA y cuya inhumación fue realizada ante el temor de que se haya convertido en vampiro siendo este un caso clásico en la mitología urbana de esta región de Nueva Inglaterra. Igualmente es notable, ya en una Inglaterra del siglo xx, el caso del vampiro de Highgate, antiguo y famoso cementerio en un suburbio londinense que a finales de la década de los 60s fue el ecenario de una leyenda urbana según la cual el sitio era rondado por un vampiro con características fantasmagóricas que cobró algunas victimas antes de ser destruido con intervención de autodenominados cazadores de vampiros, que llegaron incluso a organizar una caceria la noche del 13 de marzo de 1970, cuando decenas de curiosos y ocultistas invadieron el cementerio en busca del supuesto vampiro.
El vampiro en la cultura contemporánea
El arquetipo del vampiro está presente en la cultura contemporánea principalmente de tres maneras:
Como prototipo de personajes de los videojuegos, de los comics o de la literatura popular y del cine.
Como icono y disfraz que no puede faltar en Halloween, particularmente el estereotipo que popularizó Hollywood encarnado por el actor Bela Lugosi.
Como paradigma o referencia de ciertas subculturas o tribus urbanas, como la Subcultura gótica.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Cuarto Milenio Documental vampiro (Parte 3)

Cuarto Milenio Documental vampiro (Parte 2)

Cuarto Milenio Documental vampiro (parte 1)

jueves, 17 de septiembre de 2009

Los Dhampir

La existencia del vampirismo tiene muchos mitos y leyendas en diferentes culturas, pero su más extenso representante se encuentra en el folclor rumano. Donde las historias hablan de los deseos carnales de los vampiros y los hijos que nacen de sus relaciones con mortales, los dámper una especie hibrido producido entre un vampiro y una humana. Son engendrados por una madre humana tras un contacto sexual con un padre vampiro, según la mitología no puede darse el caso contrario porqué para traer vida se necesita estar vivo, en otras palabras las vampiresas son estériles. Por ello los dhampir heredan varios aspectos de sus padres.

Naturaleza y Descripción

La etimología de la palabra dhampyr proviene del idioma albano o proto albano cuyo significado se traduce como: “beber con dientes”. El sexo del híbrido vampírico determinaba su nombre, dhampir o dhampyr si es masculino y dhampiresa si es femenino. De acuerdo con las tradiciones de los Balcanes, los vampiros sienten gran deseo por las mujeres humanas, por ese motivo suelen regresar para hacer el amor con sus antiguas esposas o con las mujeres que amaban o cortejaban mientras estaban vivos. Esta práctica tuvo serias repercusiones, debido a las tradiciones del folclor de los Balcanes, las cuales dice que el vampiro gustaba de mujeres jóvenes y vírgenes. Hubo un caso que una viuda Serbia estaba embarazada y acusaba a su difunto marido. Se dieron casos de muchos hombres en Serbia que se hacían pasar por vampiros para acostarse con las mujeres que deseaban. Situaciones similares se presentaron en diferentes partes de Croacia, donde hombres desconocidos llegaban a pequeñas aldeas. Según la leyenda los dhampir son reconocidos por tener grandes cabezas y cabello negro oscuro, se dice que no poseen sombra. En el folclor de Bulgaria son descritos como seres sucios con narices pequeñas y cuerpos blandos, hay rumores de que no tienen huesos y uñas. En su espalda presentan una marca profunda, la que de acuerdo con las leyendas es una cola. Otras creencias describen a los dhampir con aspecto humano, sólo su fuerza, velocidad y su capacidad para detectar vampiros les delatan, aún en estas creencias se les describen como seres solitarios que no se adaptan ni a la sociedad humana ni a la vampira. Las supersticiones de los Balcanes dicen que los dhampir tienen la habilidad de destruir a otros vampiros, puesto que heredan los poderes de su progenitor sobrenatural sin sus debilidades. Por esta razón los dhampir son respetados cazadores de vampiros y otros seres místicos que habitualmente trabajan como mercenarios de pueblo en pueblo.
Mitad humano, mitad vampiro
El nacimiento de un dhampir es un evento de dos caras, los humanos que lo crían saben que se arriesgan al hacerlo pues podrían sufrir la furia de los vampiros, pero lo hacen para producir un guardián y cazador de vampiros. Mientras los vampiros temen sus nacimientos y son vistos como un mal presagio, las relaciones con humanas están castigadas por los suyos. Las tradiciones en los Balcanes hablan sobre las habilidades y poderes que los dhampir poseen. Pueden ver y detectar a los vampiros incluso cuando estos parecen invisibles, este poder es único de los dhampir y no puede ser enseñado. Los dhampir también poseen fuerza, agilidad y velocidad superior, destrezas que le permiten moverse rápidamente incluso durante el día gracias a su lado humano, sin embargo poseen la insaciable sed de sangre de su herencia vampírica, dependiendo de la cultura esta sed puede ser controlada o saciada con sangre de animal, sin embargo siempre tienen que luchar contra su naturaleza.
Las habilidades innatas de los dhampir los convierten en líderes de cualquier cacería contra vampiros. Entre los métodos más usados esta la estaca por el corazón, lo que paraliza al vampiro y le permite al cazador cortar la cabeza. Las balas de plata le hacen más daño al no muerto que las balas regulares, se cree que la pureza del metal quema la piel del nosferatu. En las tumbas de los vampiros se hacia un ritual en el que se tocaba coronas de plomo, para evitar que el vampiro se levante. En el caso de que un dhampir no pudiese vencer a un vampiro, el dhampir tiene la habilidad para ordenarle que se retire sin ser atacado.Los dhampir suelen actuar como mercenarios cazando vampiros a cambio de un precio, la cantidad de dinero puede variar, también se le paga con alimentos, ropa, ganado e incluso mujeres. Según algunos indicios personas afirmando ser dhampir trabajaron hasta 1959 en la región del Kosovo, años después volvieron a aparecer como charlatanes que se ganan la vida engañando pequeños pueblos.
Falsos Dhampir y estafadores
En montes de Cárpatos se encontraban muchos estafadores que viajaban de aldea en aldea diciendo que eran dhampir y que eran criaturas espirituales y sólo ellos podían ver el mundo de los espíritus. En ocasiones elaboraban “espectáculos” donde peleaban con una criatura invisible hasta que era “atrapado” en un envase de bronce. Debido a que los habitantes de los pueblos son personas supersticiosas y estos eventos sobrenaturales no eran comprendidos, los falsos dhampir esperaban a que hubiese una muerte en el pueblo para acercarse. Y hacían creer que el muerto merodeaba por la villa como un muerto, los dhampir decían que estas criaturas se alimentaban de la fuerza vital de los individuos y no de la sangre. Una vez que el miedo y angustia se esparcía por la villa el dhampir acudía al rescate.
La ficción y los dhampir
Tal vez los dhampir más conocidos hoy en día proviene de la popular serie de novelas japonesas del autor Hideyuki Kikuchi. La historia habla sobre un dhampir llamado “D”, quien viaja por una tierra destruida por la guerra peleando contra la nobleza, quienes son los vampiros. Historia que ha sido adaptada al anime, donde se revela que “D” es referido como el hijo del rey vampiro Dracula.Sin embargo también esta Alucard Farenheit Tepes, el hijo del Conde Dracula en la conocida serie de video juegos Castlevania. Alucard, cuyo nombre es Dracula al revés, pelea de lado de la familia Belmont, expertos cazadores de vampiros, cuyos descendientes han combatido por siglos.
Otro de los ilustres dhampir y probablemente el más internacional es Blade, el personaje mitad humano mitad vampiro interpretado por Wesley Snipes en las tres películas del mismo nombre. Este personaje nació mitad vampiro justo antes de morir su madre en el parto (posteriormente se descubre que se convirtió en vampiresa), por lo que corría por sus venas la sangre maldita, en la película el vampirismo es provocado por un virus.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Vampirismo

En pleno siglo de las luces, el gran filósofo Voltaire no podía explicar la razón por la cual aún se creía en vampiros, y al encontrarnos en los albores del siglo XXI nosotros podríamos pensar que las palabras del filósofo siguen teniendo validez. Si ya tenemos entendido que el vampiro es un personaje ficticio, alimentado por la literatura y la industria cinematográfica, tampoco es raro ver que se siga investigando el tema de una forma seria, apareciendo nuevos estudios y publicaciones. Internet ha podido acercar a los amantes de estos seres nocturnos ubicados en diferentes partes del mundo y nosotros somos una parte de ello.

Culto a la Sangre y Vida Eterna
¿Porqué nos resulta interesante el tema?, será simplemente por ser un muerto viviente que se dedica a alimentarse succionando la sangre de otros mortales (primero en el seno familiar y después a quién se le cruce por delante), o porque unifica dos elementos que siempre han despertado el misterio y el simbolismo en el hombre: El culto a la sangre y la inmortalidad.
Desde tiempos distantes el hombre ha tenido por sagrados 3 fluidos humanos: La Leche Materna, el Semen y la Sangre. La Sangre como energía vital, debió considerarse como sacra desde que el primer hombre pisó la tierra, en esos lejanos tiempos se comprobaba que ocurría cuando se perdía gran cantidad de ella y debió asociar el dolor con la perdida de la misma. Para diversas religiones y creencias este fluido tenia un carácter especial, citando como ejemplo la misma sangre de Jesucristo dadora de vida eterna; el concepto de Sangre azul ligado a la nobleza; la pureza de a sangre de Judíos y los miles de ritos paganos en donde se bebía este preciado líquido por diversas razones. En América algunos pueblos comían la carne y bebían su sangre de sus enemigos o parientes, con el fin de poseer y adquirir las cualidades que tenía el difunto en vida. La eternidad, ser inmortal ha sido hasta hoy uno de los mayores anhelos y misterios del ser humano, encontrar la fuente de la eterna juventud, retardar el envejecimiento, quien no ha pensado y soñado en ello. Este sueño de lograr la inmortalidad va ligado con el miedo a la muerte, no porque pudiera ser algo doloroso, sino más que nada por ese temor a lo desconocido y a la disgregación. Como ejemplo sólo debemos recordar a la cultura egipcia con su afán de trascender en el tiempo, su creación de momias y técnicas funerarias han intentado salvar este misterio.Lamias y Strigoi
Desde la antigüedad hemos encontrado al vampiro formando parte del panteón demoníaco, en culturas como la China, Malasia, España, la India, el Japón, América, entre otros lugares, pero es exactamente en los pueblos eslavos en el este europeo donde adquiere su nombre y gran parte de su imagen característica.
En pleno siglo de la razón pueblos como Silesia, Moldavia, Rusia, Transilvania, Valaquía, Austria, Hungría, sufrieron epidemias de vampirismo, apoyados por la ignorancia, el folklore y las leyendas populares que seguían formando parte de las conversaciones familiares. Hay que darle especial importancia también a la cantidad de enfermedades y pestes que asolaron esos años (porfirias y demases). Ya no eran las "Lamias" de la cultura Greco-latina sino que esta vez los "Strigoi" asolaban las aldeas, saciando su hambre con sangre fresca.
Sobre el término "Vampiro" podríamos decir que ha sido objeto de múltiples estudios, siendo el más cercano el que lo relaciona con las palabras " Vopyr " o " Upyr " (*) , perteneciente a la lengua eslava. Sobre que región eslava vendría exactamente el término sería un tema para un debate mayor ya que estas lenguas se dividen en occidentales, meridionales y orientales, en donde el término " upir ", " upior ", " upyr " deriva según el eslavo meridional del turco " ubre " que significaría "Bruja".
Otra versión más occidental nos lleva a la palabra serbia "beamiup" o al lituano "wempti" que significaría algo como "beber" derivando a la palabra "vampiro", asociándose a términos como el "vopyr" ruso o el "dhampir" albanés. Autores americanos e ingleses se limitan a extraerlo de la palabra serbia "vampir", siendo esta una de las posiciones que más aparecen en libros del tema.
El origen, imagen y personalidad es muy variada según la zona geográfica, por lo general se les reconoce como seres similares a los humanos que fueron nacidos con algún defecto físico, fueron excomulgados, tuvieron una muerte violenta o se suicidaron. Su aspecto se caracteriza como personas lánguidas y de piel extremadamente blanca, fría, mal aliento, uñas larguísimas así también sus colmillos filosos y puntiagudos. Para deshacerse de ellos se empleaban técnicas de las más variadas, las cuales se diferenciaban un poco según la región: Clavarles el sudario en el ataúd, dejar semillas en el mismo o tapar la mandíbula con un ladrillo o piedra eran algunas, también podían ser eliminados con el fuego, cortándoles la cabeza o atravesando su corazón (inyectado en sangre) con una estaca de madera (y no cualquiera). También se habla de las balas de plata, aunque esto esta mas ligado con el mito del hombre lobo que vendría siendo un pariente cercano. Tratados y Literatura Fantástica
En medio de una Europa consternada por el vampirismo que fue incluso ratificada por la misma iglesia católica, el siguiente paso del mito era la literatura, y en este sentido dieron a luz una serie de interesantes tratados sobre el tema. Entre estos textos destacamosmos el "Visum et Repertum"(1731), que era una investigación sobre un caso conocido de vampirismo que afectaba a una persona llamada Arnold Paole, este era un campesino que al tiempo de muerto fue acusado de vampirismo. También podemos citar el tratado "De Masticatione Mortuorum in Tumulis Liber" publicado en Leipzig en el año 1728 por Michael Ranft y el "Dissertatio Physica de Cadaveribus Sanguisugis\" de Johann Stock (1732). Pero el más conocido es el "Traité sur les apparitons des esprits, et sur les Vampires, ou les revenants de Hongrie, de Moravie, etc.", escrito por el clérigo don Agustín Calmet (1672-1757) (**) . Este monje benedictino en una obra curiosa y de 2 tomos presenta una variedad de casos de vampirism y apariciones. Este mismo texto hace que Voltaire se indigne y dedique un capítulo entero en su "Diccionario Filosófico", mientras Rosseau fustiga la creencia en vampiros enviando una carta a París.
Su llegada a la literatura fantástica es el resultado de una rica mezcla de todos estos ingredientes ya citados y el talento de sus exponentes. Sin el aporte de Calmet, las leyendas populares, los ritos y supersticiones no podría haber sido concebidas obras tales como: "Drácula", "Carmilla", "Varney", "Lestat", "Clarimonda","La novia de Corinto", "La Tumba de Sarah", "Ligeia" o "El Vampiro" de Jhon William Polidori, este último cuento marca el punto de partida de la literatura (narrativa) propiamente de vampiros y viene a ser el padre del Vampiro aristocrático tal como lo tenemos conceptualizado en nuestra mente.
La aparición del Vampiro en otras manifestaciones artísticas como el teatro, el comic, el cine pasando por las llamadas "Tribus" urbanas , entre otras fueron modificando y adaptando la imagen del vampiro según la interpretación de sus autores, independiente si se ajustaban a la idea original. Después de miles de años de "no-vivir" el vampiro sigue haciendo de las suyas, y al parecer tiene cuerda y sed para rato